Remedios Caseros

Los Remedios Caseros son la mejor medicina alternativa para curar las causas naturales de enfermedades comunes sin efectos secundarios.

Remedios Caseros Naturales. Mi madre pensó que estos remedios caseros son los mejores para curar las causas naturales en nuestra vida regular. Incluso hoy en día, también uso estas recetas de remedios caseros tradicionales para curar las siguientes causas:

  • Acidez de estomago
  • Acné
  • Dolores corporales
  • Dolor de espalda
  • Dolor de cabeza
  • Resfriado
  • Oído
  • Visión de ojos
  • Pérdida de cabello
  • Dolores corporales
  • Dolor de muelas
  • Pérdida de peso
  • Alergias
  • Heridas

remedios caseros

Remedios caseros de las abuelas

cómo curarse con remedios caseros y consejos para cada necesidad

Nuestras abuelas tenían los remedios caseros adecuados para cada necesidad: conocían bien las propiedades y los beneficios de los alimentos y las hierbas, siempre tenían algo bueno para comer, su aspecto era siempre impecable, olían bien, sabían cómo remendar la ropa y tenían la palabra adecuada en el momento adecuado.

¿Pero cómo lo hicieron? Así es como se puede hacer frente a diversas circunstancias de manera efectiva, como solían hacer las abuelas.

Trucos y secretos de las abuelas transmitidos de generación en generación que ayudan a curar, decorar, embellecer, prevenir cada evento de la vida. Aquí hay algunos remedios eficaces e infalibles de la abuela

Remedios Caseros

Aquí tienes un pequeño vademécum para que puedas preparar, en cualquier momento, todos los remedios caseros como lo hizieron nuestras abuelas.

En la despensa de su abuela había algunos ingredientes fundamentales para la preparación de su deliciosa comida y para la limpieza y el aseo:

Vinagre: utilizado para limpiar y pulir el cabello, era un verdadero eco aliado para todas las eventualidades.

El bicarbonato: era la base de todas las recetas. Las abuelas usaban bicarbonato en la cocina para hacer pasteles con levadura natural, muy suaves por naturaleza, lo usaban como base de todos los detergentes y también para la limpieza diaria.

Almidón de arroz: Las abuelas usaban el almidón de arroz en la cocina para hacer los pasteles suaves y ligeros como una nube y para la limpieza del cuerpo. También lo usaban para preparar polvos de talco.

Lino: Las abuelas solían hervir el lino para preparar gel para el cabello y un acondicionador regenerador según esta receta.

Especias: las especias eran indispensables para todos los remedios caseros de las abuelas, desde las tisanas hasta el té de la tarde, desde la curación de los dolores de garganta hasta la tos, las usaban para dormir bien y para perfumar delicadamente las sábanas del armario y como antipolilla en la cocina.

Limones: Los limones eran usados por la abuela para limpiar la casa y la persona hasta la preparación de muchas recetas, la cáscara de limón se usaba mucho para dar sabor a los dulces y para perfumar el refrigerador.

Aceite de oliva: las abuelas aconsejaban verter una cantidad suficiente de aceite de oliva en un cuenco, donde remojar las manos para mantener las uñas sanas y en forma. Todos los aceites son emolientes, antioxidantes y ricos en vitaminas E y A que nutren la piel.

Sal: la sal es uno de los ingredientes clave para la preparación de detergentes y para dar sabor a los platos de la cocina, se utilizaba para conservar los alimentos y las abuelas también la usaban picada con especias para dar un sabor más fuerte a las conservas de tomate y a las salsas de tomate.

Especias: (canela, malva, salvia, menta…) eran muy importantes para desodorizar, limpiar, dar sabor, calmar pequeños dolores y dar a las abuelas el aroma de algodón de azúcar y anís que todos tenemos en el corazón.

Hierbas aromáticas: (albahaca, romero…) Las abuelas solían hacer tónicos de bricolaje con las hierbas, hirviéndolos en una olla e infundiéndolos durante unos 30 minutos. Luego se filtraron y los usaron como una compresa, frotando la piel suavemente con una toalla húmeda. También se cree que llenar las almohadas con grandes cantidades de hierbas y flores produce relajación y ayuda a dormir.

Arcilla, patatas, albahaca, romero: ¡Los remedios caseros que nunca fallan!

La innovación estética y farmacéutica evoluciona constantemente, pero a menudo los mejores remedios caseros para nuestras pequeñas dolencias son los de la abuela.

¿Cuántas veces hemos oído a nuestras abuelas decirnos que es esencial desmaquillarse, que el agua de azahar es la solución o recomendar quién sabe qué método o brebaje para curar los dolores de estómago? Pueden parecer un poco fuera de tiempo, pero todos son remedios válidos, baratos y al alcance de la mano, que pueden ser útiles en muchas situaciones.

Por ejemplo, ¿sabías que el aceite de coco tiene mil usos de belleza milagrosa?

¿Remedios caseros? ¡En algunos casos pueden ser curas milagrosas! De hecho, para las dolencias más comunes los remedios caseros son muy eficaces, aunque a menudo son poco conocidos y utilizados. Por eso hemos recogido lo mejor de todos estos consejos 100% naturales para el cuerpo y la salud de jóvenes y mayores!

Contra el acné: arcilla, limón y bicarbonato de sodio

Acné, ¡qué pesadilla! Solías pensar que te desharías de él después de cumplir 18 años, pero ya no lo haces. Pequeños granos e inflamaciones faciales que pueden hacer de la vida un infierno. Afortunadamente, nuestras abuelas tienen remeduis caseros súper eficaces para tratar el acné de forma natural.

Remedios caseros contra el acné

Arcilla verde: se conocen las propiedades beneficiosas de la arcilla para la piel. Para hacer la famosa máscara de arcilla, sólo hay que mezclar un poco de arcilla verde con agua. Simplemente aplique la mezcla en las zonas a tratar y déjela actuar durante unos minutos.

Limón: el ácido cítrico tiene propiedades purificadoras. Antes de ir a dormir, aplica unas gotas de jugo de limón en los granos y déjalo actuar toda la noche.

Vinagre de manzana: vierta unas gotas de vinagre de manzana en una bola de algodón, déjelo actuar durante 10 minutos y luego enjuague todo.

Para todos los días: preparar tés de hierbas con tomillo o salvia, añadir un poco de levadura de cerveza a los platos y usar bicarbonato de sodio para lavarse la cara, diluyendo una cucharadita en un vaso de agua caliente.

remedios caseros

Para curar los dolores de garganta: hierbas y nabos

Una tos gorda o seca, un dolor de garganta o un leve resfriado… Nuestras abuelas están familiarizadas con estas pequeñas dolencias que corren en la familia, especialmente en invierno.

¡Aquí están sus mejores remedios caseros para contrarrestarlos!

Remedios caseros para el dolor de garganta

Tomillo: Esta hierba, si se toma a tiempo, puede aliviar los resfriados o los primeros síntomas de la gripe. Bébalo en forma de té, té de hierbas o jarabe.

Nabos o cebollas: Cortar las cebollas o los nabos en rodajas finas, lavarlas y colocarlas en el fondo de un colador. Cubre la primera capa con azúcar, y continúa en capas hasta que te quedes sin nabos/cebollas.

Coloca el colador en un recipiente, coloca un plato en la parte superior y aplica una fuerte presión, para que puedas recoger todo el jugo liberado por las cebollas/remolachas. Repita esta operación durante unas horas, para que pueda recoger hasta la última gota. Consume 3-4 cucharadas por día.

Malva: La malva es especialmente útil para la tos seca, de hecho ayuda a suavizar y tratar la irritación de las membranas mucosas. Una decocción de flores será un excelente aliado para aliviar los dolores de garganta y la bronquitis transitoria.

remedios caseros

Para el cabello: ajo, yemas de huevo y vinagre.

¿Caspa seca, frágil, opaca, grasienta o molesta? Todos estos problemas capilares pueden ser resueltos gracias a los remedios caseros de nuestras abuelas.

Remedios caseros para el cabello

Yema de huevo para el pelo apagado: batir dos yemas de huevo y aplicarlas sobre el pelo ligeramente húmedo. Déjelo por unos diez minutos antes de enjuagar y lavar con champú.

Limón para el cabello graso: sólo hay que mezclar unas gotas de jugo de limón con un poco de agua caliente y luego frotar la mezcla en el cabello.

Vinagre para que brille: mientras se lava el pelo, vierta 2-3 cucharadas de vinagre sobre el cabello.

Aceite para nutrirlos: basta con aplicar un chorrito de aceite, por ejemplo de oliva, en la superficie del cabello, masajear el cuero cabelludo, dejar actuar unos minutos y luego enjuagar bien.

Ajo para la caspa: ¡el ajo es un excelente antibacteriano! Combate la caspa, promueve el crecimiento del cabello y previene la caída del mismo. Hacer una mascarilla es la solución ideal: sólo hay que dejar unos dientes de ajo en remojo en aceite de oliva durante un día.

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Para combatir la fatiga: Grosella negra y romero

Una vida agitada, unas pocas horas de sueño o agotamiento mental: el cansancio está presente en nuestra vida cotidiana, por lo que es difícil luchar contra él. Cuando el sueño no es suficiente, podemos recurrir a algunos remedios alimenticios recomendados por nuestras abuelas.

Remedios casero para la fatiga

Grosella negra: ¡Esta fruta te dará un impulso de energía! En forma de jugo de fruta, té de hierbas, la mermelada siempre es buena.

Sal gruesa: un baño de sal marina es ideal para descansar la mente y recuperar las fuerzas.

Romero: el romero es un estimulante intelectual excepcional y ayuda a prevenir la fatiga mental. Antes de un día de diversión, beba una buena infusión de romero, dejando una rama en agua hirviendo durante unos minutos (no recomendado para mujeres embarazadas).

Rosa mosqueta: sus bayas son ricas en vitamina C y te permiten estar siempre en la cima, especialmente en invierno. Sólo tienes que macerarlas, junto con algunas bayas, durante unos diez minutos en un litro de agua hirviendo. Filtra todo y disfruta de tu té de hierbas regenerador.

remedios caseros

Contra las llagas aftosas: vinagre y té de hierbas de salvia

Las aftas, pequeñas heridas que se desarrollan dentro de la boca, además de ser molestas pueden ser muy debilitantes! Si después de haber probado todas las medicinas en vano, es mejor probar una de las sugerencias dadas por nuestras abuelas.

Remedios caseros para las llagas en la boca

Vinagre: aplicar unas gotas de vinagre de manzana (incluso diluido) directamente sobre la herida.

Salvia: beber 3 tazas de té de salvia al día es una gran manera de promover la desaparición de estas desagradables llagas.

Té negro: remoje una bolsita de té negro en una taza de agua hirviendo. Cuando la bolsita de té se haya enfriado, colóquela directamente sobre la zona afectada.

Jugo de limón: diluya el jugo de limón en un poco de agua y aplíquelo directamente a la herida.

remedios caseros para las llagas en la boca

Contra el estrés: lavanda y albahaca

El estrés, la ansiedad, el exceso de trabajo… Estos síntomas son típicos de una época en la que todo va demasiado rápido y a menudo nos impiden disfrutar de la vida. Por suerte, nuestras abuelas también han previsto esto y tienen un remedio casero para combatir la ansiedad.

Remedios caseros para el estres

Lavanda: ¡probablemente la mejor anti ansiedad! No tengas miedo de colocar ramos de lavanda por toda la casa, huele y respira a la primera señal de ansiedad.

Hojas de albahaca: cuando el estrés comience a afectarte, frota las hojas en tus manos e inspira el aroma a la primera señal de ansiedad. Se sentirá inmediatamente mejor.

Un baño caliente: hacerlo regularmente le permitirá relajar el cuerpo y la mente.

Las infusiones de hierbas: manzanilla, valeriana, tilo o azahar son las mejores amigas del “zen”.

remedios caseros para el estres

Contra la migraña: albahaca y cebolla

Si persiste, las migrañas pueden realmente arruinar nuestro día. Hemos probado de todo: exceso de medicación, relajación… Para mejorar, ¿por qué no probar estos remedios caseros?

Remedios caseros para combatir la migraña

Menta: Esparcir aceites esenciales de menta en cualquier lugar de la casa puede ayudar a aliviar un leve dolor de cabeza. También puedes intentar aplicarlo en la parte superior de la frente.

Albahaca: esta planta es particularmente recomendada si su dolor de cabeza es causado por el estrés. Por ejemplo, puede preparar un baño de albahaca: después de hervir un litro de agua, añada dos ramitas de albahaca. Retire la olla del calor, cúbrala y, después de macerar durante unos minutos, filtre y vierta la infusión en la bañera.

Cebolla: pelar y cortar en rodajas finas 2-3 cebollas, colocarlas en dos paños limpios (para hacer una pequeña almohada) y aplicarla en la cabeza. Repita varias veces al día si es necesario.

remedios caseros para migraña

Para dormir mejor: leche y tila

Todos lo intentamos, pero es prácticamente imposible dormirse rápidamente, incluso cuando estamos muy cansados. Y a menudo nuestras pocas horas de sueño se ven perturbadas y no podemos descansar correctamente… Pero el sueño es la base de nuestra salud: para dormir como un bebé, es mejor seguir los consejos de nuestras abuelas.

Remedio casero para dormir mejor

Leche: antes de acostarse, beba un vaso de leche caliente y, si quiere, añada una cucharadita de miel.

Lavanda: el aroma de la lavanda te ayudará a relajarte y a dormir mejor.

Vinagre: El vinagre también es conocido por calmar la mente. Antes de ir a la cama, bebe un vaso de agua caliente con una cucharada de vinagre y un poco de miel.

dormir mejor con remedios caseros

Para combatir los dolores musculares: Aceite de orégano y aceite de árnica

Calambres, dolor, esguinces… El dolor muscular puede aparecer en cualquier momento. Para evitar atascarnos por el dolor, podemos centrarnos en remedios naturales para relajar los músculos.

Remedios caseros para combatir los dolores musculares

Este es un gran relajante. En forma de té, o como aceite aromatizado es ideal para aplicar en zonas doloridas (dejar macerar 1 ramita de orégano seco en 25cl de aceite de almendras dulces durante un mes).

Arcilla: Para el tratamiento de una distorsión, lo ideal es una mezcla de arcilla. Se debe aplicar una mezcla de agua y arcilla en la zona y luego rodearla con un paño limpio. Déjelo descansar un par de horas y vuelva a aplicarlo varias veces al día si es necesario.

Árnica: esta planta es muy recomendada para el dolor muscular leve. Se puede consumir en tés de hierbas o se puede usar como una compresa.

dolores musculares

Para despedirse de la celulitis y las estrías: hiedra y aceite de rosa

Celulitis, ¡¿quién no querría decir adiós?! Aún así, parece casi imposible. Y si tienes la suerte de no tener celulitis, es muy probable que tengas estrías en el cuerpo. Las abuelas también han pensado en eso…

Remedios caseros para despedirse de la celulitis

El guante de crin de caballo: todos los días, bajo la ducha, frota la piel con una esponja vegetal: reactivará la circulación previniendo la formación de celulitis.

Medio pomelo cada mañana y algas: trata de comer ambos tan a menudo como sea posible.

Hiedra: esta planta suaviza la piel, reduce las estrías y los pequeños defectos de la piel. Para preparar un baño de hiedra, dejar macerar 500g de hojas de hiedra en 2 litros de agua durante dos horas. Viértalo todo en su baño, después de quitar las hojas, y añada un par de puñados de hojas frescas que usará para frotarse.

Aceite de rosa: utilizado al principio del embarazo o antes de una dieta, le ayudará a prevenir y reducir las estrías. Para hacer este aceite se mezclan 10 dl de aceite de almendra dulce con 10 gotas de aceite esencial de rosa, 10 gotas de aceite esencial de lavanda y 10 gotas de aceite esencial de germen de trigo. Úsalo para masajear las áreas afectadas como el vientre, los senos y las nalgas.

remedios caseros para la celulitis

Para quemaduras provocadas por el sol: patatas y miel

Cuando te expones a los rayos del sol sin la protección adecuada, es inevitable que no te quemes… Lo cual no sólo es dañino para la piel, sino también molesto y doloroso, especialmente para la piel más sensible. Aquí está el consejo de la abuela, aunque la mejor manera de tratar las quemaduras de sol es aplicar siempre protector solar!

Remedios caseros para quemaduras provocadas por el sol

Patatas: quién lo hubiera pensado, pero las patatas son ideales para tratar quemaduras menores de la piel! Para aliviar el malestar, ralle una o más patatas crudas y aplíquelas a las partes afectadas unas 5 veces al día.

Bicarbonato de sodio: añade 4-5 perreras de bicarbonato de sodio a tu baño y ponlo en remojo durante unos 20 minutos. Ayudará a reducir las quemaduras de sol.

Miel: aplicar una capa de miel a la quemadura de sol, dejarla unos minutos y luego limpiar con agua fría.

quemaduras provocadas por el sol

Para combatir el dolor de estómago: albahaca y menta

Flatulencias, problemas de digestión, vientre hinchado: a veces tomar todas las medicinas de la Tierra es inútil y el dolor de vientre persiste y se vuelve insoportable! ¿Qué hicieron las abuelas?

Remedios caseros para el dolor de estomago

Albahaca: para evitar las flatulencias prepare una infusión de albahaca fresca: vierta unas diez hojas de albahaca fresca en agua hirviendo y déjelas en infusión durante diez minutos. Si te gusta el dulce, ¡consúmelo todo con azúcar o miel!

Bicarbonato de sodio: añade una pizca de bicarbonato de sodio a tus platos, así combatirás la hinchazón.

Aceite de hígado de bacalao: nunca faltaba en el botiquín de las abuelas, sólo hay que tomar unas cuantas comidas dobles para ayudar a la digestión.

Menta: Termina una comida con menta, no hay nada mejor que digerir.

remedios caseros para el dolor de estomago

Para una piel hermosa: pepino y caléndula

Piel seca o grasa, granos, rojeces… nuestra piel parece no querer dejarnos nunca en paz. Y con todos los productos en el mercado, a menudo es imposible elegir. Dejémonos guiar por los remedios 100% naturales diseñados por nuestras abuelas.

Remedio caseros para tener la piel hermosa

Pepino: para una piel hidratada y suave, hace una máscara de pepino.

Nada más sencillo: corta un pepino y extiéndelo por toda la cara (incluyendo los párpados y el cuello) y déjalo reposar durante media hora. Si tienes la piel grasa, es mejor mezclar el pepino (quitando las semillas) y luego aplicarlo a tu cara.

Caléndula: si tienes la piel seca, esta flor es ideal. Aplique el aceite en su cara al menos una vez a la semana, preferiblemente después del baño. Para hacerlo, muela una taza de flores de caléndula y añada aceite de oliva o almendras dulces. Déjelo macerar durante un mes y luego filtrarlo.

Sal marina: para eliminar las células muertas, un matorral de sal marina es ideal. Mézclalo con aceite de oliva o de almendras dulces y úsalo en la ducha masajeando la mezcla por todo el cuerpo.

Vinagre: hacer una loción astringente con vinagre, sólo hay que añadir una cucharadita en medio vaso de agua. Aplicar mañana y noche en la cara.

como tener una piel hermosa

 

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