Remedios caseros para los ataques de pánico

ataques de pánico

Sentir el estómago revuelto puede significar un exceso con la comida, el corazón acelerado puede indicar que se ha practicado demasiado ejercicio, un hormigueo por todo el cuerpo puede ser signo de enamoramiento.

Estas sensaciones por separado indican una gran variedad de situaciones, pero si se presentan juntas y acompañadas de una situación de peligro inminente suelen definirse como un ataque de pánico.

Estas sensaciones repentinas de ansiedad y miedo afectan a una de cada 20 personas, y constituyen uno de os trastornos psicológicos más molestos y aterradores.

Los ataques de pánico varían en intensidad y frecuencia, pero lo habitual es que duren entre 5 minutos y una hora (unos 20 minutos de promedio). Generalmente, se repiten de 2 a 4 veces por semana, pero hay personas que los experimentan varias veces al día.

Hay múltiples teorías para explicar los ataques de pánico. Algunos expertos consideran que se trata de una dolencia hereditaria; otros creen que es consecuencia de un sentimiento de inseguridad originado en la infancia. ¿Qué se puede hacer?

ataques de pánico

Remedios caseros para los ataques de pánico

Aspirar un aroma de la infancia.

Los expertos sugieren que aspirar un aroma que evoque momentos felices de la infancia puede resultar de ayuda. Suele bastar para alejar el miedo y empezar a relajarse, lo cual constituye el primer paso para detener un ataque de pánico.

El olor de los polvos de talco para bebés es uno de los que cosecha más éxitos, aunque también funcionan las fragancias relacionadas con el lugar de donde se ha crecido, como el olor de las flores, animales de granja, carne asada etc.
Otros olores recomendados son el agua de mar, galletas recién horneadas o «La comida de mama».

Mantenerse activo.

Quizá lo peor que se puede hacer para aliviar un ataque de pánico es sentarse y relajarse. Independientemente de las causas del ataque, cuando se presenta, se produce un brusco aumento de la adrenalina, que da lugar a una reacción de «lucha y huida». Por lo tanto, loa más adecuado es quemar esa adrenalina caminando o realizando cualquier actividad física.

Ciertos estudios demuestran que las personas que siguen un programa de ejercicio físico con regularidad, y no solo cuando sufren ataques de pánico, controlan mejor las situaciones de ansiedad.

Respirar rítmicamente.

Durante un ataque de pánico, a menudo se produce una hiperventilación, y esta respiración superficial y rápida empeora la ansiedad.

Por lo tanto, hay que hacer un esfuerzo consciente para respirar de forma lenta y profunda, moviendo el abdomen. Es conveniente practicar el tipo de respiración abdominal manteniendo el pecho y los hombros quietos mientras se mueve el abdomen lentamente.

Contar hacia atrás.

Se trata de un ejercicio de concentración que aleja la mente de la ansiedad. Consiste en contar de 100 hasta 1. Otras actividades de concentración pueden ser igualmente útiles, como contar las rayas o las flores de papel pintado, jugar con una goma elástica, etc.

En lugar de luchar contra la ansiedad, hay que prestar atención a las cosas que hay alrededor.

Darse un masaje.

Un masaje en la nuca y la parte superior de del abdomen ayuda a alejar la ansiedad. El masaje sirve también para prevenir los ataques de pánico. Puede realizarlo el propio afectado, primero en un lado del cuello y luego en el otro; masajear ambos lados a la vez puede interrumpir el riego sanguíneo al cerebro y causar un desmayo.

Recordar que el malestar es pasajero.

Por aterrador que sea el ataque de pánico, no dura toda la vida; es bueno recordarlo. Durante el ataque, el enfermo tiene la sensación de que no se acabará nunca; recordar que se trata de una reacción pasajera de su organismo y que no va morir ni enloquecer puede serle de gran ayuda.

No huir.

No es aconsejable cambiar de sitio para alejarse del miedo. Escapar del lugar donde aparecen los síntomas probablemente dará lugar a una fobia, es decir, a una reacción de miedo irracional ante este lugar o ante la situacón que a provocado el ataque.

Muchas personas que han sufrido un ataque de pánico presentan fobias, como el miedo a conducir, porque en lugar de concentrarse en tratar la ansiedad, asocian el ataque de pánico con situaciones y objetos concretos.

Fobias: cuando la ansiedad se desata

ataques de pánico

Miedo, ansiedad, sensación de peligro, palpitaciones, ataque de pánico.,

Perder el control de la ansiedad puede representar sufrir un ataque de pánico, y no controlar el miedo a sufrir otros ataques puede dar lugar a una fobia. La fobia es una reaccion involuntaria de miedo que suele asociarse a un lugar o una situación particular.

Esta reacción es tan intensa que la persona afectada hace cualquier cosa para escapar de la situación que la provoca. Una característica esencial de las fobias es que la ansiedad que se siente antes de enfrentarse a la situación (con solo pensar en ella) es más intensa que la que se produce en la propia situación o lugar responsable del miedo.

La mejor manera de tratar una fobia es enfrentarse de manera gradual a la situación temida y permanecer en ella hasta que el miedo desaparezca. Al mismo tiempo, el afectado debe concentrarse en pensamientos positivos. Es efectivo repetirse que, a pesar del miedo, no existe un peligro real.

Cuando acudir a un especialista ante un ataque de pánico.

No se conoce la causa de las fobias. Algunos especialistas creen que su origen es  psicológico, otros opinan que es biológico, pero las evidencias indican que podría tratarse de una combinación de ambos. Se sabe también que existe una predisposición genética.

Unas fobias son más importantes que otras. La agorafobia o miedo a los espacios abiertos pueda resultar muy invalidante para una persona. La clave para acudir al especialista está relacionada con el grado de interferencia con la vida diaria que produce este miedo.

Si una fobia no permite llevar una vida agradable y normal, es conveniente buscar ayuda profesional. Lo ideal es buscar un especialista en fobias, que conozca bien este tipo de trastornos psicológicos.

 

Por favor, ayúdanos a que esta información llegue a la mayor cantidad posible de personas. Sólo tienes que hacer click en estos botones que verás aquí abajo y compartirlo en alguna de tus redes sociales. Muchísimas gracias por tu ayuda.

ÚLTIMOS REMEDIOS

Remedios caseros