Bardana – Planta diurética

La Bardana es considerada una de las plantas desintoxicantes más importantes no solo de nuestra tradición herbal, sino también de la china. El concepto de depurativo es recurrente en la tradición herbolaria de todo el mundo. Sin embargo, si el concepto y el propósito son intuitivos, es decir, apoyar la capacidad del cuerpo para eliminar sustancias tóxicas endógenas y exógenas, no es fácil traducirlo en términos científicos, al menos con los conocimientos actuales.
Es bien sabido y evidente que la carga de xenobióticos (sustancias extrañas) que introducimos en nuestro organismo es bastante significativa y los mecanismos por los que se eliminan o gestionan estas sustancias son igualmente bien conocidos (al menos en parte). En los casos en los que las sustancias introducidas son liposolubles y difíciles de procesar por nuestro organismo, se almacenan en el tejido adiposo. Para los demás, la principal actividad de desintoxicación / transformación la lleva a cabo el hígado. Los metabolitos producidos por esta transformación se eliminan luego principalmente a través del intestino o los riñones, en función de sus características de solubilidad. Entonces, en resumen, la idea de apoyar la actividad de desintoxicación hepática y los principales órganos excretores parece más que sensata. Algunas plantas tienen actividades en este sentido bastante bien apoyadas (piense en la alcachofa, el cardo mariano, la cúrcuma, etc.) otras como en el caso de Bardanaa pesar de su muy importante uso tradicional, todavía no han sido objeto de una intensa investigación.
Creemos que para muchas plantas clasificadas como depurativas (incluida nuestra Bardana), además de las actividades clásicas mencionadas anteriormente, aún queda mucho por descubrir. No es en absoluto impensable que la eficacia y, por tanto, la eficacia de la actividad depurativa pueda depender, por ejemplo, de una influencia en la circulación, en el sistema inmunológico o en actividades tisulares o celulares específicas que todavía no se conocen. En parte, ya se conocen mecanismos celulares precisos capaces de «desintoxicar» una gran cantidad de sustancias extrañas. A la espera de que estos desarrollos arrojen más luz sobre la actividad de los depuradores, la bardana sigue siendo una planta de muy alta tolerabilidad y con un notable currículum de uso tradicional que justifica los usos mencionados en el resumen.